El secretario municipal de Ambiente aseguró que los análisis realizados durante 2026 no detectaron plomo ni contaminación en distintos puntos del río Olivia y cuestionó una denuncia basada en estudios realizados en 2024.
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas de la Municipalidad de Ushuaia, David Ferreyra, aseguró que los análisis realizados durante 2026 no detectaron presencia de plomo ni contaminación en el río Olivia, y rechazó que exista evidencia que vincule al relleno sanitario con una supuesta contaminación del curso de agua.
La respuesta del funcionario se produjo luego de publicaciones realizadas por un concejal en redes sociales, que plantearon la existencia de contaminación por plomo en el río y señalaron al relleno sanitario como posible origen.
Ferreyra cuestionó esa interpretación y sostuvo que la información utilizada corresponde a un estudio efectuado en 2024, mientras que el análisis más reciente, realizado en enero de 2026, presenta resultados diferentes.
“Queremos llevar tranquilidad a los vecinos y dejar en claro que no hay contaminación”, afirmó el funcionario.
Qué dicen los análisis mencionados por el Municipio
Según explicó Ferreyra, el antecedente utilizado para plantear la existencia de contaminación corresponde a un análisis realizado en 2024.
Ese estudio, indicó, había detectado niveles de plomo superiores a los considerados normales en algunos puntos ubicados río arriba.
Sin embargo, el secretario municipal remarcó que el propio informe no establecía que esos valores tuvieran como origen al relleno sanitario.
“El mismo informe dice que como es río arriba no se determina que esa contaminación tenga que ver con el relleno sanitario”, señaló.
El dato resulta relevante porque la ubicación de las muestras es uno de los elementos que deben considerarse para establecer una eventual relación entre una fuente contaminante y la calidad del agua.
El estudio de enero de 2026
Ferreyra sostuvo que el análisis realizado en enero de este año presentó otro resultado.
De acuerdo con la información difundida por el Municipio, las muestras fueron tomadas en diferentes sectores vinculados con el sistema de gestión de residuos y el río Olivia.
Entre los puntos analizados mencionó:
- El canal de guarda del relleno sanitario.
- Una cámara de líquidos lixiviados.
- Distintos sectores del río Olivia.
Según el funcionario, el informe de 2026 “dice que no existe ningún tipo de contaminación en los distintos sectores en los que se tomaron las muestras de agua”.
Por esa razón, rechazó que los resultados de 2024 puedan utilizarse para afirmar que actualmente existe contaminación del río Olivia provocada por el relleno sanitario.
¿Quién realiza los controles?
Otro aspecto señalado por Ferreyra es el mecanismo de control sobre la calidad del agua.
El funcionario explicó que la empresa Agrotécnica Fueguina, concesionaria de la gestión del relleno sanitario, debe cumplir con la normativa vigente y realizar una vez al año análisis de agua en distintos sectores del río y del predio.
Pero, según detalló, las mediciones no quedan exclusivamente en manos de la empresa.
“Las mediciones las hace el área de Ambiente de la Provincia a través de la Subsecretaría de Recursos Hídricos”, explicó Ferreyra.
Este punto resulta relevante en una discusión que involucra tanto la gestión de residuos como la calidad ambiental de un curso de agua de Ushuaia.
La respuesta política del Municipio
Ferreyra cuestionó el modo en que se presentó públicamente la información y consideró que afirmar que el río Olivia está contaminado sin incorporar los resultados más recientes puede generar confusión entre los vecinos.
“Es exagerado plantear una situación que no es tal y sin documentación que la avale”, sostuvo.
El funcionario también apuntó directamente contra la utilización de los datos de 2024 y afirmó que desconoce si el concejal que realizó las publicaciones tuvo acceso al informe más reciente.
“Me parece muy fuerte confundir a la sociedad diciendo que el río Olivia tiene plomo cuando el último análisis de agua establece que no hay contaminación y que no hay incidencia del relleno sanitario”, expresó.
Un tema que seguirá bajo control
Más allá de la disputa política, la calidad del agua y el impacto ambiental del relleno sanitario constituyen cuestiones que requieren controles periódicos y acceso a información verificable.
En este caso, la Municipalidad sostiene que los análisis de 2026 descartan contaminación, mientras que la discusión pública surgió a partir de resultados obtenidos en 2024.
La diferencia entre ambos estudios hace necesario que los datos puedan ser consultados y contrastados, especialmente cuando se realizan afirmaciones sobre contaminación ambiental y posibles riesgos para la población.
Ferreyra, por su parte, aseguró que el Municipio mantiene abierta la posibilidad de brindar información a los representantes del Concejo Deliberante.
“Estamos a disposición de los concejales como siempre lo estuvimos”, afirmó.
Y agregó que actualmente el Ejecutivo municipal trabaja sobre distintos pedidos de informes presentados por los concejales.
El próximo paso será, por lo tanto, que los resultados de los controles ambientales continúen disponibles para su seguimiento y que cualquier eventual denuncia sobre contaminación pueda contrastarse con muestras, fechas, lugares de extracción y documentación técnica actualizada.