Nueva usina: Iriarte proyecta 40 años para Ushuaia

El secretario de Gobierno de Ushuaia, Sebastián Iriarte, destacó el impacto estratégico de la nueva central eléctrica y sostuvo que permitirá ampliar el horizonte de crecimiento poblacional, productivo, comercial y turístico de la ciudad.


La nueva usina eléctrica de Ushuaia marcará, según el secretario de Gobierno municipal, Sebastián Iriarte, un punto de inflexión para el desarrollo de la ciudad y permitirá proyectar su crecimiento durante las próximas décadas. El funcionario sostuvo que la obra modificará de manera positiva el horizonte energético de la capital fueguina y generará nuevas condiciones para ampliar su desarrollo poblacional, productivo, comercial y turístico.

En declaraciones a la prensa, Iriarte pidió dimensionar el alcance de la infraestructura que se encuentra en construcción y retomó una definición del intendente Walter Vuoto sobre la importancia estratégica del proyecto.

“Como dijo el intendente Walter Vuoto, es importante que tomemos dimensión de la obra que se está llevando adelante”, afirmó.

Para el funcionario, la nueva capacidad de generación energética permitirá superar una de las limitaciones que condicionan el crecimiento de Ushuaia y abrirá posibilidades para planificar nuevas inversiones y proyectos de infraestructura.

Una obra pensada para las próximas décadas

Iriarte planteó que el impacto de la nueva usina no debe medirse solamente por su capacidad inmediata de generación, sino por las posibilidades que puede habilitar hacia adelante.

“Con esta nueva usina el horizonte de crecimiento de la ciudad cambia de manera muy positiva”, sostuvo.

En esa línea, definió el proyecto como una infraestructura estratégica para acompañar las necesidades futuras de Ushuaia.

“Proyectar la Ushuaia de los próximos 30 o 40 años”

Una de las principales definiciones del secretario de Gobierno estuvo vinculada con el horizonte temporal que, a su criterio, habilita la obra.

“La nueva usina nos permitirá proyectar la Ushuaia de los próximos 30 o 40 años”, afirmó Iriarte.

El planteo contempla un escenario en el que la ciudad pueda continuar creciendo con una infraestructura energética acorde a una mayor demanda.

El funcionario vinculó esa capacidad energética con distintos sectores de la economía local: desde el crecimiento poblacional y la construcción de nuevos barrios hasta la expansión de actividades productivas, comerciales y turísticas.

Energía y desarrollo: el desafío para Ushuaia

La discusión sobre la nueva usina se encuentra directamente relacionada con uno de los desafíos estructurales de Ushuaia: contar con suficiente capacidad energética para acompañar el crecimiento de la ciudad.

Iriarte consideró que la obra “va a ser un antes y un después” tanto para los vecinos como para sectores estratégicos de la economía local.

El argumento central es que una mayor capacidad de generación permitiría reducir las restricciones que pueden aparecer cuando la infraestructura energética no acompaña el crecimiento de la demanda.

En ese sentido, la nueva central aparece como una pieza clave dentro de la planificación de largo plazo planteada por el Municipio.

Iriarte también cuestionó la situación industrial

Durante sus declaraciones, el secretario de Gobierno también se refirió a la situación política y económica de Tierra del Fuego y valoró la presencia de senadoras y senadores nacionales de distintos espacios políticos que recorrieron la provincia.

Iriarte consideró positivo que los legisladores pudieran conocer directamente las problemáticas locales y mantener contacto con vecinos y trabajadores.

“Fue importante que pudieran venir, recorrer y escuchar a los vecinos y trabajadores”, señaló.

Preocupación por el empleo industrial

Según el funcionario, durante esos encuentros se abordaron cuestiones vinculadas con la soberanía y la situación de la industria fueguina, en un contexto que definió como complejo.

Iriarte señaló que la provincia atravesó la pérdida de 6.000 puestos de trabajo en dos años, cifra que presentó como uno de los principales indicadores de la situación que enfrenta el sector industrial.

También sostuvo que los parlamentarios pudieron reunirse con trabajadores y vecinos vinculados con distintas empresas y aseguró que “quedaron muy preocupados por las consecuencias negativas que generan las políticas del Gobierno nacional”.

La agenda política detrás del desarrollo energético

Las declaraciones de Iriarte combinan dos debates que atraviesan actualmente a Tierra del Fuego: por un lado, la necesidad de ampliar la infraestructura energética para sostener el crecimiento de Ushuaia y, por otro, la discusión sobre el futuro del empleo y de la industria provincial.

En ese escenario, el funcionario planteó la necesidad de que los representantes nacionales conozcan de primera mano la realidad fueguina y participen de la discusión sobre las políticas que impactan en la provincia.

“Este tipo de intercambios es clave también para llevar adelante la defensa de los intereses de los fueguinos ante los embates del Gobierno libertario”, concluyó Iriarte.

La nueva usina, mientras tanto, es presentada por el Municipio como una obra con impacto de largo plazo. Su puesta en funcionamiento será determinante para comprobar hasta qué punto la nueva capacidad energética puede traducirse efectivamente en más infraestructura, nuevas inversiones, crecimiento productivo y desarrollo urbano para Ushuaia.

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