Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sostiene que el Gobierno enfrenta crecientes dificultades para cumplir las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional. El análisis también alerta por la desaceleración de la actividad económica y el empleo.
El Centro de Economía Política Argentina (CEPA) publicó un análisis en el que sostiene que el Gobierno nacional enfrenta crecientes dificultades para cumplir con las metas fiscales acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y cuestiona la sostenibilidad del programa económico en un contexto de desaceleración de la actividad, caída de la recaudación y menor confianza de consumidores.
El informe, difundido tras la visita de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, analiza el desempeño fiscal del primer semestre, el esquema de financiamiento del Estado, las reformas comprometidas con el organismo y el impacto que, según CEPA, comienza a evidenciarse sobre la economía real.
El primer incumplimiento fiscal, según CEPA
Uno de los principales puntos del documento es que el Tesoro acumuló un superávit primario de $6,3 billones durante el primer semestre de 2026, cifra que representa una caída real del 38,5% respecto del mismo período del año anterior y que quedó por debajo de la meta de $6,9 billones establecida por el FMI en la última revisión del programa.
Para el CEPA, este resultado marca un cambio respecto de la dinámica fiscal que el Gobierno había mostrado desde el inicio de la gestión.
El centro de estudios atribuye esta situación a dos factores principales: una menor recaudación, vinculada a la desaceleración económica y a las dificultades financieras de las empresas para afrontar impuestos, y un agotamiento del margen para seguir reduciendo el gasto público, dado que gran parte del presupuesto corresponde a partidas indexadas.
Las metas de diciembre aparecen más exigentes
El informe también pone el foco en el objetivo fiscal previsto para diciembre de 2026.
Según los cálculos del CEPA, para alcanzar la meta de $16,3 billones de superávit primario, el Gobierno debería sumar $10 billones adicionales en la segunda mitad del año, un escenario que considera difícil de concretar si se repite el comportamiento observado en ejercicios anteriores.
El documento sostiene que, de mantenerse la tendencia registrada hasta el momento, el resultado fiscal proyectado quedaría sensiblemente por debajo de lo comprometido con el organismo internacional.
Deuda, financiamiento y la relación con el FMI
Otro de los ejes del informe está vinculado con el financiamiento externo.
CEPA señala que el FMI proyecta futuras emisiones de deuda en los mercados internacionales, mientras que el programa financiero presentado por el Ministerio de Economía no contempla esa estrategia.
El centro de estudios interpreta que el organismo busca reducir gradualmente su exposición financiera con Argentina, que actualmente representa una parte significativa de su cartera de préstamos. También advierte sobre los vencimientos previstos para 2027 y las diferencias existentes entre los desembolsos esperados y las obligaciones de pago.
Reformas pendientes y señales de Georgieva
Además de las metas cuantitativas, el análisis recuerda que el acuerdo con el FMI contempla una serie de reformas estructurales, entre ellas una reforma tributaria prevista para diciembre de 2026 y una reforma previsional proyectada para 2027.
Según CEPA, durante su visita al país Kristalina Georgieva transmitió respaldo al rumbo económico, pero también dejó señales sobre la necesidad de avanzar en esas transformaciones y de impulsar medidas que favorezcan una mayor dinámica de la economía real, especialmente en pequeñas empresas generadoras de empleo.
Actividad económica y confianza
El informe también dedica un apartado al comportamiento de la economía.
De acuerdo con el CEPA, los últimos indicadores muestran un deterioro tanto en el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) como en el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), fenómeno que el centro de estudios relaciona con la evolución de la industria, el comercio, la construcción y el mercado laboral.
En ese contexto, el documento plantea interrogantes sobre las herramientas disponibles para impulsar una recuperación de la actividad. Entre ellas menciona el crédito privado, aunque advierte que el incremento de la morosidad limita su capacidad para convertirse en un motor de crecimiento. También considera que la inversión en infraestructura demandará tiempo para generar efectos sobre la economía.
El interrogante hacia adelante
Como cierre, el informe plantea una pregunta sobre el rumbo económico de los próximos meses: si, frente a las dificultades para reactivar la actividad, el Gobierno estará dispuesto a flexibilizar su estrategia de disciplina fiscal para impulsar la economía o si mantendrá el esquema actual de ajuste.
El documento refleja la posición institucional del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y presenta su evaluación sobre la evolución del programa económico y la relación entre el Gobierno nacional y el Fondo Monetario Internacional.
Fuente: CEPA