La ex presidenta anunció que presentó una comunicación ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Denunció persecución política, proscripción y cuestionó la actuación de la Justicia argentina.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner difundió este martes una carta abierta en la que confirmó la presentación de una comunicación individual ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU). En el documento sostuvo que es víctima de una persecución judicial con fines políticos, denunció una situación de “proscripción” y afirmó que existen graves violaciones a sus derechos fundamentales.
La ex mandataria señaló que la decisión de recurrir al sistema internacional de derechos humanos responde a la convicción de que los mecanismos internos del país dejaron de garantizar una tutela judicial efectiva. En ese marco, aseguró que acudirá a instancias internacionales para cuestionar el proceso judicial que derivó en su condena en la causa Vialidad.
La denuncia: persecución judicial, proscripción y violencia política
En el texto, Cristina Kirchner sostuvo que el proceso judicial en su contra trasciende una discusión jurídica y constituye un mecanismo para impedir su participación política.
“La proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal. La privación de la libertad por seis años es sólo la accesoria”, afirmó.
Según planteó, el objetivo sería impedir que “una parte del pueblo argentino pueda volver a elegir libremente el proyecto que representa sus esperanzas”.
Además, vinculó su situación con lo que definió como una utilización política del Poder Judicial.
“Cuando se manipulan los tribunales para excluir adversarios políticos, se le arrebata al pueblo el derecho de decidir su propio destino”, expresó.
Cuestionamientos por violencia de género y machismo judicial
Uno de los ejes centrales de la carta fue la denuncia de un supuesto componente de violencia de género en el tratamiento judicial de su caso.
Cristina Kirchner sostuvo que fue juzgada no solamente por sus decisiones políticas sino también “por su condición de mujer” y por haber ejercido el liderazgo político.
En ese sentido escribió:
“Ser la única mujer electa y reelecta Presidenta de la República Argentina y, al mismo tiempo, la única ex presidenta condenada por la Corte Suprema… ¿En serio alguien puede pensar que eso es una casualidad?”
También vinculó la persecución mediática y judicial con el intento de magnicidio sufrido el 1° de septiembre de 2022, al considerar que el clima de estigmatización funcionó como incentivo para ese ataque.
Presentación ante Naciones Unidas
La ex presidenta informó que la presentación ya fue realizada ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
Explicó que el organismo internacional analizará si durante el proceso judicial se respetaron principios fundamentales como:
Derechos que considera vulnerados
- Independencia judicial.
- Debido proceso.
- Igualdad ante la ley.
- Protección efectiva de los derechos humanos.
Asimismo, anunció la incorporación a su equipo de defensa de los abogados internacionales Javier Borrego (España) y Rafael Valim (Brasil), quienes la representarán en esta nueva etapa.
También recordó que, tras el atentado que sufrió en 2022, un grupo de juristas internacionales encabezado por Raúl Zaffaroni y Baltasar Garzón, entre otros, había denunciado irregularidades en el proceso judicial que enfrentaba.
Un mensaje político hacia la ciudadanía
En el tramo final de la carta, Cristina Kirchner llamó a sus seguidores a no perder la esperanza y sostuvo que continuará impulsando su defensa por las vías institucionales.
“No responderé con odio. No responderé con violencia. Responderé con más Derecho, con más democracia y con más verdad”, afirmó.
Además, aseguró que continuará luchando “hasta el último día” por el reconocimiento de su inocencia y sostuvo que la historia demuestra que “ninguna injusticia ha sido eterna”.
El documento concluye con un mensaje dirigido al pueblo argentino, donde convoca a defender la democracia, los derechos humanos y la participación política, afirmando que “los pueblos pueden ser perseguidos, difamados y atacados, pero jamás derrotados cuando permanecen unidos”.