Muerte de Perón: el día que la Argentina despidió al líder que marcó una época

El 1° de julio de 1974 falleció Juan Domingo Perón, presidente de la Nación y figura central de la política argentina del siglo XX. Su muerte provocó una multitudinaria despedida, repercusiones internacionales y marcó el inicio de una nueva etapa política para el país.


El 1° de julio de 1974, la Argentina quedó conmocionada con la muerte del entonces presidente Juan Domingo Perón, quien falleció a las 13:15 en la Quinta Presidencial de Olivos tras sufrir un agravamiento de su delicado estado de salud. La noticia fue anunciada oficialmente esa misma tarde por la vicepresidenta en ejercicio de la Presidencia, María Estela Martínez de Perón, dando inicio a uno de los duelos nacionales más significativos de la historia argentina.

Tres veces presidente de la Nación y fundador del movimiento justicialista, Perón dejó una huella profunda en la política, la economía y la vida social del país. Su fallecimiento no solo generó una movilización popular sin precedentes, sino que también abrió una etapa de enorme incertidumbre institucional que marcaría el rumbo de la Argentina durante los años siguientes.

Las causas de la muerte

El parte médico oficial indicó que Perón padecía una cardiopatía isquémica crónica, insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal y episodios de arritmia, patologías que se agravaron por una infección bronquial.

Según el informe firmado por los médicos Pedro Cossio, Jorge Taiana, Domingo Liotta y Pedro Eladio Vázquez, durante la mañana del 1° de julio sufrió un paro cardíaco del que logró ser reanimado. Sin embargo, un segundo episodio resultó irreversible y provocó su fallecimiento.

Un duelo que movilizó a millones

Tras el anuncio oficial, la Confederación General del Trabajo (CGT) decretó un cese general de actividades, medida a la que posteriormente se sumaron distintos sectores empresariales. Debido a un conflicto gremial de los trabajadores gráficos, los diarios nacionales no pudieron publicar la noticia ese mismo día y recién apareció en las ediciones del 2 de julio.

El cuerpo del mandatario fue velado inicialmente en la Quinta de Olivos y luego trasladado a la Catedral Metropolitana para una misa de cuerpo presente. Posteriormente, el féretro fue llevado al Congreso Nacional, donde permaneció durante más de 46 horas para recibir el homenaje popular.

Las cifras reflejan la magnitud del acontecimiento: alrededor de 135.000 personas lograron ingresar al Palacio Legislativo para despedir al líder justicialista, mientras que más de un millón permanecieron en las inmediaciones sin poder acceder al velatorio. A pesar de las intensas lluvias registradas durante esos días, una multitud acompañó el paso del cortejo fúnebre hacia Olivos.

Repercusiones en todo el mundo

La muerte de Perón tuvo una inmediata repercusión internacional. Presidentes, primeros ministros, organismos internacionales y medios de comunicación expresaron públicamente sus condolencias.

En Buenos Aires participaron de las exequias los presidentes Juan María Bordaberry (Uruguay), Hugo Banzer (Bolivia) y Alfredo Stroessner (Paraguay), mientras que gobiernos de distintos continentes decretaron jornadas de duelo y homenajes oficiales.

En el ámbito deportivo también hubo manifestaciones de respeto. Durante el Mundial de Fútbol que se disputaba en Alemania Federal y el Mundial de Básquetbol desarrollado en Puerto Rico se realizaron minutos de silencio en memoria del mandatario argentino. Además, las Naciones Unidas izaron su bandera a media asta en señal de duelo.

Un legado que sigue generando debate

La figura de Juan Domingo Perón continúa ocupando un lugar central en la historia argentina. Admirado por amplios sectores por sus políticas de justicia social, industrialización y ampliación de derechos laborales, y cuestionado por otros por distintos aspectos de sus gobiernos, su legado permanece como uno de los más influyentes y debatidos del país.

El documento publicado en julio de 1974 por la revista Siete Días Ilustrados reunió además mensajes de líderes internacionales como Richard Nixon, Henry Kissinger, Fidel Castro, Walter Scheel, Giovanni Leone y Kurt Waldheim, entre otros, quienes destacaron el peso político de Perón en América Latina y el escenario internacional.

A más de medio siglo de su fallecimiento, la muerte de Juan Domingo Perón continúa siendo uno de los acontecimientos políticos más trascendentes del siglo XX argentino y un punto de referencia para comprender la historia contemporánea del país.

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