Subsidios industriales globales alcanzan nivel récord no visto desde la crisis de 2008, revela OCDE

La base de datos MAGIC de la OCDE muestra que China recibe diez veces más ayudas que sus competidores occidentales. El sector solar es el más subsidiado, pero los apoyos no mejoran la productividad.


Los subsidios a la industria manufacturera global treparon a niveles no registrados desde la crisis financiera de 2008 y 2009, según el nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentado este 1 de junio en París. La base de datos MAGIC —que rastrea ayudas a 525 grandes fabricantes entre 2005 y 2024— revela que China recibe subsidios diez veces superiores a los de sus competidores occidentales, con el sector solar fotovoltaico como el más beneficiado.

El estudio, elaborado tras casi una década de construcción metodológica, se diferencia de los informes tradicionales porque no se basa en lo que los gobiernos reportan voluntariamente, sino en el apoyo efectivamente recibido por las empresas a nivel de firma. El resultado es una radiografía más precisa —y más incómoda— de la intervención estatal real en sectores estratégicos como semiconductores, acero, aluminio, vehículos eléctricos y turbinas eólicas.

“El sector solar fotovoltaico emerge como el más subsidiado: los apoyos representaron en promedio el 3,2% de los ingresos de las empresas, contra un promedio general del 0,9%”, detalla el documento. En la industria del acero, las compañías chinas reciben diez veces más subsidios por unidad de ingreso que sus pares de países miembros de la OCDE, canalizados en buena parte a través de préstamos por debajo del precio de mercado que se intensifican cuando el sector entra en crisis.

Sin embargo, el análisis econométrico del informe revela una paradoja de fondo: los subsidios incrementan la participación de mercado de las firmas beneficiadas, pero no mejoran —e incluso deterioran— su inversión y productividad. Las ganancias de mercado no provienen de mayor eficiencia sino de la capacidad de fijar precios más bajos o de desalentar la inversión de los competidores. En 2024, la sobreproducción sostenida empujó los precios de los paneles solares por debajo del punto de equilibrio operativo de varias firmas chinas.

El contexto geopolítico no es casual. En los últimos años, Estados Unidos desplegó la Ley de Reducción de la Inflación y la Ley de Chips y Ciencia; la Unión Europea respondió con su Plan Industrial del Pacto Verde; y China continuó expandiendo su apoyo a sectores considerados estratégicos. El informe subraya que esta dinámica no nació con las tensiones actuales: sus raíces están en la crisis de 2008 y se intensificó con la pandemia de COVID-19 y la fragmentación de las cadenas de valor globales.

Impacto en Argentina y la región

Para economías emergentes como la argentina, el escenario es particularmente desafiante. La concentración de subsidios en grandes potencias genera asimetrías que erosionan cualquier intento de desarrollar industrias estratégicas propias. Desde Rosario, principal polo agroexportador del país, advierten que la competitividad del sector agroindustrial podría verse afectada si sus competidores reciben ayudas que abaraten sus costos de producción o procesamiento.

Argentina, que históricamente utilizó diversas herramientas de política industrial, actualmente mantiene un enfoque más prudente en cuanto a subsidios directos a gran escala, priorizando otros mecanismos de fomento. La divulgación pública de MAGIC apunta a construir mayor transparencia en el debate global. “Si los subsidios seguirán siendo una herramienta central de la política industrial —y todo indica que así será—, contar con datos confiables es el primer paso para diseñar respuestas multilaterales que vayan más allá de las acusaciones cruzadas”, concluye el informe.

A futuro, especialistas recomiendan a Argentina monitorear estas tendencias en mercados clave y evaluar estrategias para mitigar posibles efectos negativos, ya sea a través de acuerdos comerciales, medidas de defensa de la competencia o fortaleciendo el valor agregado de sus propias producciones.

Fuente: Trade Times

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