Marcha contra la quita de Zona Fría en Tierra del Fuego: trabajadores, feministas y excombatiente cruzaron al Gobierno

Moisés Solorza acusó al Gobierno nacional de cómplice a quien “no hace nada”. Trabajadores de Aire del Sur denunciaron 140 despidos encubiertos y cuatro meses sin salarios. La Colectiva Feminista llamó a una “gran asamblea popular”.


Río Grande – “No hacer nada también es ser cómplice”. La frase del exsecretario de Energía Moisés Solorza condensó el clima de la multitudinaria marcha contra la quita de Zona Fría que movilizó a trabajadores, feministas, excombatientes y vecinos de Tierra del Fuego. El reclamo central fue la defensa de la tarifa diferenciada de gas y electricidad, que el Gobierno nacional impulsa eliminar bajo el argumento de “subsidios”.

Solorza encabezó el acto con un discurso contundente. Defendió la tarifa diferenciada como “un derecho adquirido para quienes viven en regiones de clima extremo” y rechazó que se la considere un beneficio o privilegio. Además, denunció el impacto de la crisis sobre la industria, el empleo, la educación y los jubilados, y criticó al Gobierno provincial por su falta de compromiso. “Los traidores que no defiendan los intereses fueguinos deberán volver al basurero de la historia”, sentenció.

Uno de los momentos más dramáticos lo protagonizaron trabajadores de la empresa Aire del Sur. Denunciaron que 140 empleados llevan cuatro meses sin cobrar salarios tras el abandono patronal, aunque no fueron despedidos formalmente, lo que les impide acceder a asignaciones sociales. “Debemos sostener nuestros hogares y hasta el mantenimiento de la fábrica gracias a la solidaridad de la comunidad de Río Grande”, señalaron. Cuestionaron al Gobierno nacional, al techo paritario y a dirigentes libertarios por el deterioro industrial, y reclamaron mayor presencia sindical en las calles.

La Colectiva Feminista de Río Grande advirtió sobre el fuerte impacto social y económico en las familias fueguinas. Denunciaron crisis alimentaria y faltantes en escuelas, incluso de pan para estudiantes. “La situación afecta a trabajadores industriales, docentes, jubilados, comercios y personal de salud”, aseguraron. Convocaron a construir una “gran asamblea popular” para organizar un plan de lucha colectivo frente al ajuste y la “entrega del territorio”.

La dirigente Soledad Rottaris sostuvo que el aumento de tarifas “golpea directamente a las familias trabajadoras”. Recordó que muchas familias pasaron de pagar montos bajos a facturas imposibles, con salarios congelados. “La energía no es un beneficio ni un privilegio, es un derecho esencial para calefacción, alimentación y condiciones dignas en Tierra del Fuego”, afirmó. Cuestionó a dirigentes políticos fueguinos por no defender la provincia y llamó a la unidad y la movilización.

Por su parte, el dirigente sindical Marcos Linares anunció avances en el conflicto de Aire del Sur: un proyecto respaldado por 122 trabajadores fue presentado ante la Justicia para garantizar la continuidad operativa de la planta. También advirtió que la modificación de la ley de Zona Fría afectará el costo del gas y el transporte, y reclamó a los diputados patagónicos que voten en contra. “No hay solución gremial sin solución política”, afirmó.

El excombatiente de Malvinas Horacio Chavez lanzó duras críticas contra dirigentes nacionales y fueguinos a quienes acusó de “traicionar al pueblo”. Vinculó la discusión energética con la causa Malvinas y defendió la soberanía sobre los recursos naturales. “El dolor del otro tiene que dolernos a todos”, dijo, y llamó a la unidad popular para enfrentar el ajuste.

La marcha concluyó con un reclamo unánime: defender la Zona Fría como un derecho y no como un subsidio recortable, y sostener la organización vecinal, sindical y feminista en las calles.

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