El ex secretario de Energía encabezó una marcha contra el ajuste nacional, defendió los subsidios como “un derecho” y apuntó también al Gobierno provincial: “No hacer nada es ser cómplice”.
Tierra del Fuego AIAS – “La política nos defrauda una vez más”. La contundente frase pertenece a Moisés Solorza, ex secretario de Energía, quien encabezó la oratoria en una marcha al rechazo a la quita de la zona fría y a los tarifazos impulsados por el Gobierno nacional. Con un discurso encendido, Solorza defendió los subsidios como “un legítimo derecho” de los fueguinos y apuntó con dureza tanto al presidente Javier Milei como a las autoridades provinciales.
“No merecemos este trato desigual e inhumano”, sostuvo Solorza ante una multitud que se congregó para protestar por la eliminación de la ley de zona fría, un beneficio histórico que permite tarifas diferenciadas de gas y electricidad en una de las regiones más hostiles del país.
El exfuncionario provincial no ahorró críticas al modelo económico vigente. Denunció un “ataque sistemático al sistema educativo argentino, a los jubilados y a los trabajadores” y expresó su solidaridad con quienes han perdido su empleo “producto de estas políticas de ajuste del Gobierno Nacional”. También responsabilizó a “todos aquellos cómplices que por acción u omisión permiten que esto suceda, porque no hacer nada también es una forma de estar de acuerdo”.
Pero el mensaje de Solorza no se limitó a la Casa Rosada. En un giro inesperado, también apuntó contra el Gobierno provincial de Tierra del Fuego: “No es suficiente echarle la culpa a Javier Milei de todos los males cuando tenemos herramientas locales que pueden amortiguar el impacto”. Y agregó: “El Gobierno Provincial también tiene una responsabilidad enorme. No poner palabra también es ser cómplice”.
El ex secretario de Energía vinculó la quita de subsidios con un modelo extractivista que, según él, entrega los recursos naturales a “corporaciones extranjeras” mientras las familias fueguinas pierden derechos básicos. “Hablamos de bienes comunes como los recursos naturales que tenemos debajo de nuestros pies y que parecen pertenecerle a una casta, la verdadera casta que nos defrauda sistemáticamente”, disparó.
El cierre de su discurso fue lapidario y con un claro guiño electoral: “De otro modo, en las próximas elecciones deberán volver al basurero de la historia todos estos traidores, que es el lugar desde donde nunca debieron haber salido”.
La marcha, que reunió a trabajadores textiles, docentes, jubilados y vecinos autoconvocados, dejó una advertencia clara: la batalla por la zona fría recién comienza y el malestar social crece tanto contra Nación como contra la dirigencia local que, según Solorza, “no hace lo suficiente”.