Roberto Murcia asegura que el relato de la Agencia Nacional no se corresponde con la realidad, tras conocerse un documento de Prefectura Naval que certifica el cumplimiento de normas de seguridad portuaria.
“Queda comprobado que el relato de la ANPyN no se corresponde en absoluto con la realidad”. La contundente frase la pronunció el presidente del Puerto de Ushuaia, Roberto Murcia, luego de que tomara estado público un documento de Prefectura Naval Argentina que certifica el cumplimiento de las normas de seguridad de la instalación portuaria con vigencia hasta el año 2029.
El documento en cuestión es la “Declaración de Cumplimiento de Instalación Portuaria”, emitida el 14 de enero de 2026 en el marco del Código Internacional para la Protección de Buques e Instalaciones Portuarias (PBIP). Allí, Prefectura Naval dejó constancia de que el puerto se encuentra en regla y certifica que opera con un Plan de Protección aprobado, requisito indispensable para garantizar condiciones de seguridad en la operatoria marítima internacional.
Murcia relató que “el inspector vino el día 13 de enero, y el día 14 verificó. Teníamos dos pendientes: una cámara de seguridad que no funcionaba y una cerradura electrónica de ingreso a la terminal, que se habían reparado cuando vino el inspector”. Y agregó: “Es una inspección que fue pedida por la Dirección de Puertos. De hecho, nosotros costeamos los gastos del inspector que vino de Buenos Aires, y el día 14 verificó que estaba todo cumplido. Tenemos el plan aprobado”.
El funcionario recordó que “desde un primer momento pusimos en conocimiento que teníamos el Acta de Inspección” y detalló que, posterior a la intervención, envió una nota a Prefectura Naval solicitando el certificado. “Nos entregaron un duplicado, y el original se lo entregaban a la ANPyN, en razón de que, con base en la resolución cuatro, habían intervenido el puerto”, explicó.
Murcia insistió en que “este tema de la certificación lo venimos hablando permanentemente. El relato que estaba haciendo la Agencia Nacional en cuanto a seguridad y malversación de fondos no se corresponde en absoluto con la realidad. Nosotros podíamos comprobar que no era así; está más que comprobado”.
En cuanto a la infraestructura, subrayó que “la máxima responsabilidad de todo lo que implica la embarcación y los pasajeros es del capitán, y el capitán no va a arriesgar su matrícula para ir a un puerto inseguro”. Además, precisó que “a nivel internacional, el puerto de Ushuaia está certificado. La mayoría de los buques que operan allí —a excepción de la pesca y los containeros— son de bandera extranjera, por ende se rigen por disposiciones internacionales que recomiendan lo bien que se trabaja en el puerto de Ushuaia, tanto en infraestructura como en seguridad”.
Sobre el proceso judicial, Murcia manifestó que “estamos trabajando en reuniones, tanto el servicio jurídico nuestro como el del Gobierno, para poder avanzar”. Y concluyó de manera lapidaria: “Si las condiciones de intervención que figuran en la resolución de la ANPyN no fueran un relato, si fueran verídicas, no podríamos haber recibido ningún barco más”.