El proyecto presentado por el Ejecutivo modifica 22 artículos, consolida el domicilio fiscal electrónico y busca equilibrar la carga entre servicios y comercio
El gobierno de Tierra del Fuego presentó un proyecto de reforma del Código Fiscal y la Ley Tarifaria Provincial que no se limita a aumentar impuestos, sino que se estructura en tres ejes clave: seguridad jurídica, modernización de la comunicación con los contribuyentes y equidad entre sectores económicos.
Así lo explicó el director ejecutivo de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF), Oscar Bahamonde, quien detalló que la iniciativa busca precisar conceptos y hechos imponibles para evitar interpretaciones dispares que generan conflictos en la aplicación de las normas tributarias.
“Reforma no solamente significa incrementar los tributos”, aclaró Bahamonde, enfatizando que de los 22 artículos que componen el paquete, aproximadamente 20 están destinados a corregir y actualizar la redacción del Código Fiscal, adaptándolo a la evolución de las actividades económicas, financieras y tecnológicas.
Uno de los puntos sobresalientes es la consolidación del domicilio fiscal electrónico como herramienta central de comunicación, notificación y gestión. “Vamos a comenzar a funcionar con la Comisión Arbitral para el intercambio de comunicaciones con los contribuyentes. Este es el último canal digital que nos faltaba para completar el ciclo”, señaló el funcionario, destacando el paso de un organismo presencial y de papel a una era digital con trámites y pagos en plataformas electrónicas.
En materia de Impuesto sobre los Ingresos Brutos, el proyecto introduce adecuaciones para reflejar la capacidad contributiva real, particularmente en actividades financieras y prestaciones de servicios que durante años gozaron de alícuotas reducidas.
“Estamos modificando un 20 o 25% de los códigos de actividades que puedan tener alguna diferencia con los topes establecidos por el consenso fiscal. En la mitad de esos, el movimiento es de medio punto porcentual”, detalló Bahamonde. El funcionario remarcó que la medida no afecta al comercio minorista, sino que apunta principalmente a la intermediación financiera y a ciertos servicios que tenían menor carga tributaria en comparación con las actividades de comercialización.
“Todo el mundo sabe que generar ingresos brutos dependiendo de las actividades está entre el 4 y el 5%, sobre todo las actividades de venta. Hay algún sector que durante muchos años tuvo alícuotas reducidas y, en función del contexto actual, lo que se busca es esa equidad entre las prestaciones de servicios y la comercialización”, sostuvo.
Además, se actualizan disposiciones del Impuesto de Sellos, adecuando alícuotas y hechos imponibles a la realidad económica con criterios de razonabilidad y equidad fiscal, adoptando parámetros utilizados en la mayoría de las provincias.
Bahamonde recordó que desde la firma del Consenso Fiscal en la gestión de Mauricio Macri, las provincias acordaron topes que luego se suspendieron, por lo que “no hay un gran margen como para moverse o salir a hacer cualquier cosa que pueda perjudicar”. Añadió que en seis años de gestión, es la primera vez que se realiza una modificación de este tipo en la jurisdicción.
Para finalizar, el funcionario buscó llevar tranquilidad a los contribuyentes: “Dar tranquilidad, porque el hecho de cuando uno habla de un incremento a la hora de los impuestos hay cierta preocupación si afecta a todos o no. Por eso explicamos los tres ejes del proyecto: brindar mayores precisiones, modernizar la comunicación y buscar equidad entre los sectores económicos”.