La merma en los giros automáticos afectó a todos los distritos, especialmente a las provincias más grandes. El ministro Luis Caputo aseguró que buscan aumentar la recaudación sin subir impuestos, impulsando el crecimiento y el crédito.
Un informe oficial reveló que las transferencias automáticas a los gobernadores sufrieron un fuerte recorte en los dos primeros meses del año debido a la baja en la recaudación nacional. El ministro de Economía, Luis Caputo, ya se pronunció al respecto.
Las finanzas de las provincias argentinas arrancaron el 2026 con un fuerte desafío. Durante el primer bimestre del año, los fondos coparticipables que reciben de la Nación sufrieron una caída acumulada de $964.619 millones, una cifra que roza el billón de pesos y que impacta de lleno en las arcas de todos los distritos.
Según un informe del diputado Guillermo Michel, la merma se originó en el desempeño negativo de los impuestos coparticipables, principalmente el Impuesto al Valor Agregado (IVA), afectado por la baja de la actividad económica y modificaciones en su percepción aduanera. De los $34,6 billones recaudados a nivel nacional en el bimestre, solo el 32% ($11,2 billones) se distribuyó entre las provincias. El resto quedó en manos del Tesoro nacional.
La tendencia es además descendente: mientras que en enero la caída real (descontando la inflación) fue del 7,6%, en febrero se profundizó hasta el 9,7% interanual.
Las más perjudicadas
Como era de esperarse por su volumen económico y poblacional, la provincia de Buenos Aires, gobernada por Axel Kicillof, encabeza el listado de las jurisdicciones más afectadas en términos absolutos, con una pérdida de $204.499 millones.
Le siguen de cerca Santa Fe, con una merma de $82.957 millones, y Córdoba, que dejó de percibir $81.028 millones. Otras provincias con caídas significativas fueron Entre Ríos y Chaco (ambas con $45.337 millones), Tucumán ($44.372 millones) y Mendoza ($39.549 millones).
En la Patagonia, las provincias también sintieron el ajuste. Río Negro perdió $24.115 millones; Chubut y Neuquén, $17.363 millones cada una; Santa Cruz, $16.399 millones; y Tierra del Fuego, $12.540 millones. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por su parte, registró una baja de $18.328 millones.
La respuesta de Caputo
Frente a este panorama, el ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la situación durante un evento de la Fundación Mediterránea en Córdoba. El funcionario aseguró que el objetivo del gobierno es incrementar la recaudación, pero no a través de una suba de impuestos.
“La segunda cosa que tiene que pasar para que crezcan los ingresos tributarios es que el país crezca”, afirmó Caputo. El ministro vinculó esta meta a la implementación de la reforma laboral y la ley de Inocencia Fiscal, y a la necesidad de movilizar el ahorro para desarrollar el crédito interno. “Lo que pasa en Argentina es que el ahorro está, pero abajo de los colchones”, sentenció.
El futuro de las finanzas provinciales
Con una caída que ya es un hecho en el primer bimestre, los gobernadores deberán revisar sus partidas presupuestarias y ajustar el gasto ante la menor disponibilidad de fondos nacionales. Este escenario de tensión fiscal llega en un año clave, en el que el presidente Javier Milei planea enviar 90 reformas al Congreso, lo que podría endurecer las negociaciones políticas con los mandatarios provinciales.