Mientras la Provincia avanza en la aprobación de la nueva terminal de pasajeros, la intervención de la ANPyN paraliza la ampliación del muelle, el recambio de defensas y otras obras estructurales. El conflicto por el manejo de fondos profundiza la incertidumbre.
La provincia de Tierra del Fuego avanza en el proceso de aprobación de la inversión de iniciativa privada presentada por el Grupo Mirgor para la construcción de una nueva terminal de Pasajeros y Catamaranes en el Puerto de Ushuaia . El proyecto, que contempla una inversión estimada en USD 25 millones, busca posicionar a la capital fueguina como un nodo estratégico para el turismo de cruceros y la actividad antártica .
Sin embargo, el entusiasmo por esta millonaria iniciativa contrasta con la paralización de otras obras estructurales, producto de la intervención dispuesta por el Gobierno nacional sobre la terminal portuaria. La paradoja institucional genera incertidumbre sobre el futuro del sistema portuario fueguino.
Una terminal moderna para el Fin del Mundo
La iniciativa de Mirgor, enmarcada en la Ley de Iniciativa Privada impulsada por el Gobierno provincial, contempla la construcción de un edificio principal de 6.800 m² cubiertos y 1.900 m² de áreas descubiertas y semicubiertas . El proyecto incluye espacios integrales para actividades complementarias como abastecimiento, soporte administrativo y técnico, además de mejoras en las instalaciones existentes como un nuevo acceso “gate in”, pavimentaciones y rellenos .
El presidente de la Dirección Provincial de Puertos, Roberto Murcia, destacó que “la obra representa un paso estratégico para consolidar a Ushuaia como puerta de entrada al turismo antártico y como nodo logístico del extremo sur del país” .
Desde Mirgor subrayaron que el proyecto responde a las crecientes demandas de infraestructura turística, proyectando un flujo de al menos 300 mil personas por temporada, con un crecimiento anual estimado del 3% durante cinco años . Durante la construcción se generarían 350 empleos temporales, y una vez operativa, la terminal demandaría entre 40 y 50 puestos de trabajo .
El freno de la intervención nacional
Paradójicamente, mientras la Provincia impulsa esta inversión privada, la intervención del puerto dispuesta por la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) en enero de 2026 mantiene congelado un paquete de obras públicas consideradas fundamentales .
Mediante la Resolución 4/2026 publicada en el Boletín Oficial, la ANPyN dispuso la intervención administrativa del puerto por el plazo de un año, prorrogable, asumiendo el control de la gestión operativa, técnica y administrativa de la terminal . La medida se fundamentó en dos ejes: el uso de recursos portuarios para financiar la obra social estatal (OSEF) y graves falencias en la seguridad operativa y contra incendios .
Entre las obras afectadas por esta intervención se encuentran:
- La ampliación de 150 metros del muelle comercial.
- La ampliación de los muelles de catamaranes y embarcaciones menores.
- El recambio de defensas en el muelle comercial.
- La ejecución de la carpeta de rodamiento en el muelle comercial.
- La primera etapa de la Plazoleta Fiscal, junto con un nuevo muelle de carga, pesca y logística antártica.
El conflicto por los fondos: de la provincia a la Nación
El corazón del conflicto reside en el manejo de los recursos. La intervención se originó a partir de una denuncia sindical que alertaba sobre la sanción de la Ley Provincial N° 1596, que creaba un fondo para pagar deudas de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) utilizando el superávit financiero del puerto correspondiente a los ejercicios 2024 y 2025 .
La Nación acusó a la administración provincial de violar el convenio de transferencia de 1992, que obliga a reinvertir las ganancias del puerto exclusivamente en su mantenimiento y operación . Según la auditoría, mientras se desviaban fondos, la ejecución de obras de infraestructura portuaria alcanzó apenas el 1,3% del gasto total devengado .
Pero la situación se agravó con la intervención. La ANPyN notificó a los prestadores locales que los pagos por servicios portuarios ya no quedarán en la órbita provincial, sino que deberán transferirse obligatoriamente a una cuenta bancaria de la Administración General de Puertos S.A.U., una empresa estatal nacional . Es decir, los recursos generados en Tierra del Fuego salen directamente de la provincia sin afectación específica y sin control local .
La posición provincial: “intervención ilegal e ilegítima”
El gobernador Gustavo Melella calificó la intervención como “una grotesca intervención federal realizada por un funcionario de cuarta línea, es ilegal y es ilegítima” . Durante su discurso en la apertura de sesiones legislativas, insistió en que la ANPyN “carece de todo tipo de competencia para realizarla y atenta claramente contra el federalismo y la autonomía de nuestra Provincia” .
Melella denunció que “el Puerto estaba funcionando tanto administrativa como operativamente con total normalidad y orden”, y que “las grandes inversiones en el Puerto fueron hechas por esta Provincia, por esta gestión y por el sector privado” . Además, lanzó una grave acusación: “Lo que está realmente de fondo es un interés económico por parte de los apropiadores de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, seguramente con algunos socios locales” .
Un futuro incierto
Mientras el Gobierno provincial impulsa la aprobación de la inversión privada de Mirgor para la nueva terminal, persiste la incertidumbre sobre el financiamiento y la ejecución del resto de las obras estratégicas. La paradoja es evidente: por un lado, se habilita una millonaria inversión privada que potenciará el perfil turístico de Ushuaia; por el otro, la intervención nacional paraliza obras públicas esenciales y desvía recursos fuera de la provincia.
El desafío para el sistema portuario fueguino será compatibilizar ambos procesos en un contexto de alta tensión política e institucional. Mientras tanto, las obras que esperaban concretarse siguen postergadas, y la proyección a largo plazo del puerto más austral del país queda, por ahora, en un compás de espera.