La ex mandataria argentina cargó contra la “Operación Resolución Absoluta” de Trump, la comparó con la política del “Big Stick” y advirtió sobre un “peligroso antecedente” para la soberanía de los países.
Cristina Fernández de Kirchner, ex presidenta de la Nación, emitió un contundente análisis político internacional a través de sus redes sociales, cargando contra la administración del presidente estadounidense Donald Trump por el operativo militar en Venezuela del pasado fin de semana. Más allá de las opiniones sobre el gobierno de Nicolás Maduro, Fernández de Kirchner afirmó que Estados Unidos “volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, equiparando la acción con la histórica política intervencionista del “Gran Garrote” (Big Stick) en América Latina.
En un extenso hilo publicado en su cuenta de X, la líder de Unión por la Patria realizó un repaso de las intervenciones históricas de Estados Unidos en la región, que a su juicio generaron “sentimiento adverso” y “atraso”. Su crítica se centró en el presente: definió el operativo como el “secuestro (literal) de un presidente y su esposa en su propio país”, una acción que viola la Carta de la ONU y el Derecho Internacional, estableciendo un “peligroso antecedente geopolítico” que podría habilitar la violación de soberanía contra países más débiles.
De manera enfática, la ex mandataria desestimó los argumentos oficiales de Washington: “Resulta insoslayable señalar que el objetivo… no es ‘restablecer un gobierno democrático’… sino apoderarse de la mayor reserva a nivel global de petróleo convencional… A cara descubierta”.
El pronunciamiento de Fernández de Kirchner se enmarca en la postura tradicional del espacio político que lidera, de firme rechazo a la injerencia extranjera y defensa de la autodeterminación de los pueblos. La contundencia del texto, con referencias históricas y una acusación explícita sobre los motivos económicos del operativo, marca una clara posición en el debate regional sobre la crisis venezolana y las acciones unilaterales de las grandes potencias.