Clausura de Ratofest: Andrés Rosas critica la falta de criterios claros y pone en debate la gestión cultural en la ciudad

El conductor de “La Previa Nacional” por Radio +104.9 expresó su solidaridad con el equipo de “La Ratonera” tras la cancelación del festival autogestionado, planteando una discusión sobre equidad, apoyo a la cultura independiente y los modelos de gestión en la escena local.


En un mensaje cargado de frustración y apoyo, Andrés Rosas, conductor del programa radial “La Previa Nacional” (Radio +104.9), se pronunció sobre la abrupta cancelación del evento “Ratofest”, festival que celebraba los 8 años del espacio cultural “La Ratonera”. En una publicación en sus redes sociales, Rosas no solo expresó su solidaridad con Sergio –referente del espacio– y todo el equipo, sino que lanzó una crítica de fondo sobre los criterios de gestión cultural en la ciudad y las trabas que enfrenta la autogestión.

“Quiero expresar mi solidaridad con Sergio y con todo el equipo de Ratofest, en una noche que debía ser de celebración por los 8 años del inicio de La Ratonera”, inició Rosas en su texto. “Resulta muy frustrante que no se haya podido llevar adelante Ratofest, un evento cultural autogestionado, pensado para que pibes y pibas puedan hacer música, encontrarse y mostrar su trabajo”.

La crítica: falta de reglas claras y equidad

El conductor fue más allá del hecho puntual, elevando la discusión a un problema estructural. “No se trata de clausurar un espacio, sino de impedir una celebración cultural que venía gestándose con esfuerzo y compromiso”, señaló, subrayando el valor del trabajo previo. En su análisis, Rosas planteó una dicotomía clave para la vida cultural de cualquier ciudad: “En nuestra ciudad conviven distintos modelos de gestión cultural, y es clave que existan criterios claros, equitativos y previsibles para todos”.

Esta afirmación apunta directamente a una posible asimetría en el trato o en los requisitos que deben cumplir los eventos según su origen, ya sea autogestionado, privado comercial o con apoyo estatal. “Cuando la autogestión se ve limitada, el impacto no es solo sobre un evento puntual, sino sobre todo el ecosistema cultural independiente que sostiene identidad, diversidad y trabajo local”, argumentó, enfatizando el efecto dominó que genera obstaculizar este tipo de iniciativas.

Ocho años de trayectoria vs. obstáculos repentinos

Rosas puso en valor la trayectoria y el capital social acumulado por “La Ratonera”. “La cultura crece cuando hay diálogo, reglas justas y acompañamiento. Ocho años de La Ratonera hablan de trayectoria, responsabilidad y aporte real a la comunidad. Ese recorrido merece respeto y soluciones, no obstáculos”, escribió.

Con este argumento, el conductor sugiere que un espacio con un historial comprobable de trabajo serio y contribución a la comunidad debería encontrar, por parte de las autoridades o entes reguladores, un canal de diálogo y facilitación, no de impedimento. Su mensaje cierra con un firme respaldo: “Mi acompañamiento y abrazo a Sergio y a todo el equipo. Ratofest representa cultura viva, esfuerzo colectivo y compromiso con la escena local”.

El trasfondo: un debate necesario

La intervención pública de una figura como Andrés Rosas visibiliza un conflicto que suele repetirse en muchas ciudades: la tensión entre la normativa (a veces burocrática o discrecional) y la dinámica orgánica de la cultura independiente. Su postura abre el debate sobre qué tipo de cultura se quiere promover, cómo se aplican las reglas y qué apoyo real reciben los proyectos que, como “La Ratonera”, surgen desde la base, sin grandes capitales, pero con un profundo arraigo comunitario.

El caso de Ratofest cancelado no es solo la pérdida de una fiesta; se transforma, gracias a voces como la de Rosas, en un símbolo de la lucha por un ecosistema cultural más justo y previsible, donde el esfuerzo y la trayectoria sean reconocidos como garantía.

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